Ayer asistí a un servicio funerario por el fallecimiento de Armando Santiago, un buen amigo de la familia, realmente es triste ver como la esposa y el hijo estaban tan tristes, uno desearia que no estuvieran asi, y tener el poder de aliviar sus heridas y ponerles contentos magicamente, a mi no me gusta ver a las personas sufrir, me parte el alma. Hoy 12 de noviembre falté a la escuela para ir al lugar donde se les sepultará al cuerpo del querido difunto.

Dejen les hablo de este querido amigo, Don Armando, ó como nosotros lo conocimos ‘El velador’ puesto que en el año 1997 el trabajo de velador en la secundaria frente a mi casa. El velador era algo extrovertido, y no se cohibia para acercarse a las personas para platicar, y asi se inicio la amistad que se volveria tan larga.
El velador era una persona muy graciosa, aunque aveces se le salian chistoretes de doble sentido. Era un buen padre, y esposo.
Sin embargo jamás cuido de su salud, fumaba mucho, aunque siempre asistio a la AA (asosiacion de alcoholicos anonimos) pero no dejo su vicio del tabaco, -Imagino que el tabaco sustituyo a la cerveza-. Mis Padres intentarón acercarle a la iglesia, y le hablaron de la palabra de Dios, sin embargo el era una persona muy religiosa, muy apegado a la Santisisisima Iglesia Catolica, y a la santisisima virgen. El devoto quizas no dio muestras de doblegar su cabeza ante el evangelio, es cierto. Murío con la idea de que si era lo bastante bueno iria directamente al Cielo (Doctrina Catolica) entonces Dios le diría Oh! Disculpa pasa al Cielo, no importa que me hallas ofendido tantas veces y no te hallas arrepentido! Entra al Cielo, porque soy Amor! (Sin duda este sería un Dios injusto, pero la palabra de Dios dice que el es Justo).
Ahora desearia que don Armando hubiera recapacitado sobre el asunto de la eternidad, pero murío tan rapido que no tuvo tiempo.
Sin duda fue un gran amigo, Don armando donde quiera que te encuentres tu familia estará bien.